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Dieron a conocer el contenido del informe del Colegio Médico sobre la estación transformadora de Barrio Las Rosas

Posted by smeddum on May 5, 2009

Dieron a conocer el contenido del informe del Colegio Médico sobre la estación transformadora de Barrio Las Rosas
Jujuyaldia,com
03 May,
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En el mismo se menciona la legislación existente sobre este tipo de generadores

Jujuy al día – En forma exclusiva para nuestro medio, el Dr. Mario Fiad, Presidente del Colegio Médico de Jujuy, presentó el informe realizado por la institución sobre la estación transformadora de Barrio Las Rosas.
En el mismo se mencionan los distintos artículos constitucionales y leyes que se refieren a la contaminación ambiental en cualquiera de sus formas, y se contempla la necesidad de que el Estado realice controles y seguimientos sobre el funcionamiento y el trabajo de este tipo de prácticas energéticas.

También de forma exclusiva para nuestros lectores, damos a conocer en su integridad el informe realizado por el Colegio Médico:

INFORME DEL COLEGIO MÉDICO ESTACIÓN TRANSFORMADORA BARRIO LAS ROSAS

Merece comenzar este informe con la trascripción parcial del artículo Nº 41 de la Constitución Nacional:

“Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley- Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales. A la preservación de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y ala información y educación ambientales”.

Se considera como Contaminación Ambiental, la introducción a una parte del Medio Ambiente, o a su totalidad , de un elemento extraño al mismo, o la variación de la proporción de sus constituyentes, que puedan provocar un efecto perjudicial al ser viviente y su entorno, o de crear una molestia al mismo, teniendo en cuenta los conocimientos científicos del momento. Es esta una definición muy amplia, abarcativa, pero a la vez lo suficientemente elástica de probables modificaciones, al aceptarse en el futuro como contaminante a sustancias o variaciones que ahora no se consideran peligrosas.

Asimismo, si consideramos contaminación como el uso inadecuado de un recurso, toda actitud contaminante nos lleva al hecho de estar produciendo desperdicios de un valor, lo que deber ser evaluado como una acción más contra el Ambiente. Y toda alteración ambiental incide en mayor o menor medida en la salud humana o en su sensación de bienestar personal.

Al hablar de contaminación por ondas electromagnéticas, nos referimos a toda radiación no ionizante, producida por artefactos creados por el hombre en su afán de progreso, y que son capaces de producir alguna molestia o afectar la salud. Existe una radiación electromagnética natural proveniente del espacio, de intensidades muy bajas en comparación con las fuentes artificiales, no estimadas perjudiciales.

Podemos considerar dos variedades según sus fuentes de producción:

1) La generada alrededor de las plantas productoras de electricidad, los transformadores, los cables transportadores de electricidad,, que generan campos eléctricos cuya intensidad depende del voltaje de la corriente, también llamada “de inducción”.

2) La generada por equipos electrónicos que emiten ondas de radio frecuencia y microondas.

A estas dos variedades le agregamos otro tipo de emisión de contaminación, que es el “ruido electromagnético” o interferencias y señales eléctricas, no deseadas, una “externalidad” molesta, generalmente producida por equipos defectuosos, o de maña calidad, que interfiere en el uso de equipos de radio, TV, computadoras, marcapasos, etc.

Todos estos contaminantes, subproductos del hoy indispensable desarrollo tecnológico masivo de la electricidad y las comunicaciones, ha determinado una gran congestión en el espacio de ondas de todas las longitudes, que viajan a través de nuestros cuerpos, atravesándolos velozmente, seguramente alterando a su paso los tejidos, modificando nuestras células y humores, pidiendo afectar hasta los íntimos códigos genéticos. Es una enmarañada red donde se entrecruzan mensajes telefónicos, ondas de radar, audiciones televisivas, mensajes satelitales. Y se habla de “electro smog” a la acumulación de estas emisiones. Un descontrol ejemplo de cómo los hombres usamos los recursos sin ninguna planificación.

Se ha detectado técnicamente que estas ondas electromagnéticas son de gran intensidad cerca de antenas de TV, plantas retransmisoras, estaciones bases de telefonía móvil, los cables tendidos conductores de alta y media tensión, pero asimismo hay cierto peligro en la cercanía de nuestros aparatos de TV, las cocinas de microondas, etc, que generan torbellinos de ondas electromagnéticas con potencialidad de producir cataratas u otros daños visuales, detención del marcapasos artificial cardíaco, si no se toman las precauciones recomendadas por sus fabricantes. Por ello, se exige que todos los electrodomésticos y los equipos electrónicos tengan un estricto control, para evitar en lo posible las interferencias electromagnéticas, asegurar el buen funcionamiento de los equipos, y proteger a las personas de las potenciales afecciones producidas por dichas radiaciones, existiendo muchas otras normas internacionales para su control, algunas de ellas ya vigentes en Argentina. Numerosas comunicaciones científicas originadas en innumerables países, la mayoría investigaciones epidemiológicas, que es la herramienta científica que estudia sistemáticamente la distribución y frecuencia de las enfermedades en la comunidad o en parte de ella, o su incidencia, indican que estas radiaciones pueden afectar el sistema inmunológico, desencadenar enfermedades autoinmunes, alergias, fatiga crónica, anemias, trastornos del sistema nervioso, mayores casos de suicidios, hasta diferentes clases de cáncer.

La contaminación electromagnética provoca un amplio debate y estudios científicos a nivel mundial por lo que resulta ser una pauta indicativa de importancia, la cual permite razonablemente buscar soluciones precautorias adecuadas en virtud del riesgo para la salud de los actores.

El Estado debe adoptar un rol activo de tutela preventiva continua, eficaz, enérgica, anticipatorio, temprana, dinámica, flexible, vigorosa, colaborador y agente de cambio social.

Si bien las investigaciones realizadas hasta el momento han indicado que las exposiciones a niveles inferiores a los límites recomendados, existe en la actualidad incertidumbre en el conocimiento científico respecto de los efectos en la salud cuando la exposición resuelta prolongada en el tiempo.

Dos hechos de suma trascendencia y a tener en cuenta son:

1) En 1992 en la Reunión Mundial sobre Medio Ambiente realizada en Río de Janeiro, se firma una declaración que dice: “cuando amenaza de daño grave e irreversible, la ausencia de evidencia científica no podrá usarse como argumento para posponer medidas efectivas para prevenir la degradación ambiental”. Éste acuerdo se produce ante declaraciones de autoridades políticas, administrativas y empresariales de Estados Unidos, descalificando esos estudios epidemiológicos y estadísticos, aduciendo falta de evidencia científica.

2) La Unión Europea, en su tratado constitutivo de Maastrich en 1993, firmado por todos sus Estados Miembros, acuerda el “Principio de Precaución” por el cual los gobiernos “tienen el deber de tomar acciones preventivas en orden de impedir el daño antes que establezca la evidencia científica”.

Lo que más debe de preocuparnos desde la ciencia y el arte médico, desde nuestra misión de prever, prevenir, mitigar, curar las dolencias, es que las plantas productoras de energía eléctrica, los transformadores, las estaciones base de telefonía móvil, torres y cables transportadores de esa energía eléctrica, generan campos electromagnéticos cuya intensidad depende del voltaje, que no se ven, no se oyen , pero sus efectos nocivos en el ser humano son innegables, aun que los más graves, salvo un accidente por el cual una torre se cae matando al que está abajo, o electrocutándolo en sus cables, los otros se manifiestan generalmente luego de 10, 20 o más años de estar en su contacto, a veces cuando esas fuentes de comunicación ya ni siquiera existen.

Resulta por lo expresado, imprescindible instar a la autoridad competente a tomar urgente todos los recaudos necesarios, tendientes a que EJESA demuestra la inocuidad sobre seres vivos, de los procesos en todas las etapas de montaje y operación de la planta, y que estos resulten seguros, constituyen responsabilidades excluyentes e la empresa. Resulta entonces perentorio que se demuestra la inocuidad del emprendimiento, y que este sea tanto durante el proceso de instalación de la planta (que con la tecnología moderna llevará poco tiempo) como fundamentalmente con la operación de la planta (que funcionaría durante años).

Insistimos que son elementos fundamentales, insustituibles para el progreso, jamás podrá, y ni siquiera pensamos en que se dejen de usar, pero deben de hacerlo en el lugar conveniente, usados en forma adecuada, con la tecnología apropiada, y los resguardos exigidos respetados.

Lo que sí nadie puede objetar es la contaminación visual que producen esas enormes torres artificiales, la destrucción del paisaje donde se las instala. Se dice contaminante visual a aquello que arruina la continuidad de un paisaje, que rompe la armonía de sus colores y de sus formas logradas por la naturaleza a través de cientos de miles de años, que es nuestro Patrimonio Paisajístico, un Recurso Natural.

La contaminación visual es un deterioro, intencional o involuntario, por ignorancia o por egoísmo, de algo agradable para nuestro sentido de la vista, que son atracciones tanto para el turista como para todos, que podemos disfrutarlo sin excepción, que es parte de los más preciados dones que el hombre posee para su solaz.

Sin Otro Particular, lo saludo cordialmente

Cierra el documento la firma del Dr. Mario Fiad, Presidente del Colegio Médico de Jujuy

2 Responses to “Dieron a conocer el contenido del informe del Colegio Médico sobre la estación transformadora de Barrio Las Rosas”

  1. ivana bonino said

    tengo mi sobrina con un problema de enfermedad autoinmune y sobre la casa que habita hay un generador de energia quisiera informacion sobre alguna ONG o asociacion sobre este problema.

  2. inthesenewtimes said

    Aqui lo tienes, Ivana:

    http://www.avaate.org/article.php3?id_article=1018

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