In These New Times

A new paradigm for a post-imperial world

Balmori:Childhood Leukemia and EM radiation

Posted by seumasach on March 4, 2009

“Faced with these results certain questions come to mind: Why do our authorities keep endlessly repeating that there are no studies linking cancer to masts, when the science says exactly the opposite? Is it to avoid creating alarm or are they creating virtual “scientific evidence” taylored to the industry? And finally, why are there so many professionals who know and yet remain silent?”

Norte de Castilla

PALENCIA

22nd February, 2008

Leucemia infantil
Childhood Leukemia

22.02.2008 – ALFONSO BALMORI

Translation at foot of each paragraph

DE nuevo se repite la historia, esta vez en Palencia. El nombre del García Quintana vuelve a ocupar las
portadas de los diarios junto al del Colegio Juan de Mena, ambos unidos por un hilo invisible de
amargura, maldición e impotencia.
El edil de obras del Ayuntamiento palentino afirma rotundo que ha sido una casualidad.

[Once again history repeats itself, this time in Palencia. The name Garcia Quintana retuns to the headlines along with Juan de Mena College, both united by an invisible thread of bitterness, misfortune and impotence. The council roundly affirms that it is just a question of chance.]

Si las cuentas no me fallan, tres casos de leucemia infantil entre 150 alumnos del colegio, alcanzan un
porcentaje del 2%, que han contraído esta cruel enfermedad en solo tres años. ¿Puede considerarse
esto una casualidad?, o más bien debemos hablar de un cluster de cáncer infantil, provocado por algún
factor ambiental. El caso es que aquí no hay museo de ciencias al que echar la culpa. Tampoco es un
edificio viejo, que pueda albergar materiales peligrosos…

[If I’m not mistaken three leukemia cases amongst 150 school children is 2%. Can that be chance? Or shouldn’t we be talking about a cluster of childhood leaukemia caused by some environmental factor. Here there is no science museum to blame. Nor is it an old building which could contain dangerous substances]

Otra vez la coincidencia de unas antenas cerca, también ilegales…
Se repiten las mismas cantinelas, las mismas declaraciones políticas que no tranquilizan a nadie, ni
siquiera a los que se ven obligados a pronunciarlas. Hay miedo, y la clase política es la que tiene más.
Tiene miedo de que se descubra que la telefonía móvil es un problema sanitario de primer orden.
Miedo por no haber sido capaces de advertir a tiempo sobre sus riesgos, en una absurda e inconcebible
huida hacia delante, mientras, de forma imparable, las revistas científicas publican trabajos cada vez
más concluyentes.

[Once again the coincidence of antennas nearby, illegal as it happens. They repeat the same excuses, the same political declarations which don’t reassure anyone, not even those who are obliged to pronounce them. There is fear and the political class is the one which has most. They are afraid that it will be shown that the mobile phone network is a public health risk of the highest order. Fear that they haven’t been capable of sounding the alarm in time about the risks in an absurd , unimaginable flight forward, whilst, relentlessly, the scientific journals publish increasingly conclusive findings]

Hace unas semanas, en la escuela de primaria ‘Victor- Hugo’ de Lyon, se diagnosticaron un caso de
leucemia y un linfoma en sendos niños de 10 años que estudiaban en el mismo aula. Casualmente la
escuela tiene antenas de telefonía colocada en su fachada. Como publicaba ‘Le Progrès’ el día 5 de
febrero se ordenó su inmediata desconexión, igual que en Palencia.

[a few weeks ago, in the primary school ‘Victor Hugo” in Lyons, a case of leukemia and of lymphoma was diagnosed in a class of ten year olds. Coincidentally, the school had a mast right in front of it. As ‘Le Progress” reported on the 5th February, its immediate disconnection was ordered, as in Palencia]

Hasta la fecha existen dos estudios científicos publicados sobre antenas y cáncer, y ambos relacionan
las antenas de telefonía con un incremento de casos de cáncer. El primero de ellos, un estudio Israelí
(Wolf y Wolf, 2004) publicado en ‘International Journal of Cancer Prevention’, indica un incremento de la
incidencia de cáncer 4,15 veces mayor en el área de influencia de una antena. El segundo, una
investigación realizada en Alemania (Eger et al., 2004) y publicada en ‘Unwelt medizin gesellschaft’,
concluye que el riesgo de contraer un cáncer se multiplica por 3,29 en el área interior de un radio de 400
metros de otra antena.

[Up until now, there have been two scientific studies relating increased cancer risk with proximity to masts.the first of these, an Israeli study published in the International Journal of Cancer Prevention indicates increased incidence, by a factor of 4.15, in areas near to masts. The second, a ninvestigation carried out in germany (Eger et al., 2004) and published in ‘Unwelt medizin gesellschaft’ gives a similar finding with an increased risk factor of 3.29 within 400 metres of masts.]

La Agencia de Prensa Austríaca (APA) acaba de difundir los resultados de un nuevo estudio, esta vez
oficial, realizado por el Dr. Gerd Oberfeld, médico del servicio de salud ambiental de Salzburgo. Él ha
encontrado también un aumento significativo del riesgo de cáncer debido a las radiaciones de una
antena de telefonía móvil situada en la proximidad de la estación de Graz.

[The Austrian Press agency(APA) has just released the results of a new study, an official one, carried out by Dr. Gerd Oberfeld, environmental medical officer for Salzburg. He has found a significant increase of cancer risk in the vicinity of a mast near Graz station.]

Ante estos resultados me surgen algunas preguntas: ¿por qué se empeñan nuestras autoridades en
repetir hasta la saciedad que no existen estudios que relacionen las antenas con el cáncer, cuando la
ciencia dice exactamente lo contrario? ¿Es para no crear alarma social? ¿Estarán creando una
«evidencia científica» virtual, a la medida de las necesidades de la industria?
Y la última: ¿por qué hay tantos profesionales que lo saben y mantienen silencio?

[Faced with these results certain questions come to mind: Why do our authorities keep endlessly repeating that there are no studies linking cancer to masts, when the science says exactly the opposite? Is it to avoid creating alarm or are they creating virtual “scientific evidence” taylored to the industry? And finally, why are there so many professionals who know and yet remain silent?]

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